domingo, 10 de abril de 2022
jueves, 20 de mayo de 2021
lunes, 22 de junio de 2020
martes, 12 de marzo de 2019
miércoles, 24 de octubre de 2018
Silo, en la cumbre de los premios nobel de la Paz, Berlín, 11 de noviembre de 2009.
La Marcha fue
lanzada durante el Simposio del Centro Mundial de Estudios Humanistas, en el
Parque de Estudio y Reflexión de Punta de Vacas el 15 de Noviembre de 2008 es
decir, hace un año, con la clara intención de crear conciencia ante la
peligrosa situación mundial que atravesamos, marcada por la elevada
probabilidad de conflicto nuclear, por el armamentismo y por la violenta
ocupación militar de territorios.
La Marcha Mundial hace un
llamamiento a todas las personas a sumar esfuerzos y tomar en sus manos la
responsabilidad de cambiar nuestro mundo, superando la violencia personal y
apoyando en su ámbito más próximo, el crecimiento de esta influencia positiva.
http://www.silo.net/Index-es.php
El significado de la Paz y la No Violencia en el
momento actual. La
Marcha Mundial.
Silo
Berlín
11- 11- 2009.
Una marcha recorre
el mundo. Es la Marcha
por la Paz y la No Violencia.
Sobre esto hablaré
brevemente ante el presente foro en mi carácter de fundador del Humanismo
Universalista e inspirador de la mencionada Marcha. Ésta, a su vez, va
dinamizando variadas iniciativas y actividades, como el recorrido simbólico de
un equipo de entusiastas que se desplazará durante tres meses a través de
varios países, habiendo comenzando el 2 de Octubre próximo pasado en
Wellington, Nueva Zelanda para terminar el 2 de Enero de 2010 al pie del monte
Aconcagua en Punta de Vacas, entre Argentina y Chile.
Esta propuesta de
movilización social, es impulsada por el Movimiento Humanista y sus organismos.
En pocos meses, La
Marcha Mundial ha suscitado la adhesión de miles de personas;
de agrupaciones pacifistas y no violentas; de diversas instituciones que
trabajan a favor de los Derechos Humanos; de personalidades del mundo de la
ciencia, de la cultura y de la política, sensibles a la urgencia del momento.
También ha inspirado una enorme cantidad de iniciativas en más de cien países,
configurando un fenómeno de diversidad cultural en veloz crecimiento. En este
orden de ideas, debo comunicar que al equipo base inicial se ha agregado otro
que está recorriendo varios países de Oriente Medio y un tercero que lo está
haciendo en Centroamérica...
Bien sabemos que la
situación actual es crítica en todas las latitudes y está caracterizada por la
pobreza de vastas regiones, por el enfrentamiento entre culturas y por la
violencia y la discriminación que contaminan la vida cotidiana de amplios
sectores de la población. Al día de hoy existen conflictos armados en numerosos
puntos y simultáneamente una profunda crisis del sistema financiero internacional.
A todo esto se suma la creciente amenaza nuclear que es, en definitiva, la
máxima urgencia del momento actual. Esta es una situación de suma complejidad.
A los intereses irresponsables de las potencias nucleares y a la locura de
grupos violentos con posible acceso a material nuclear de reducidas
dimensiones, debemos agregar el riesgo de accidente que pudiera detonar un
conflicto devastador.
Todo lo anterior no
es una suma de crisis particulares, sino el cuadro que evidencia el fracaso
global de un sistema cuya metodología de acción es la violencia y cuyo valor
central es el dinero.
Para evitar la
catástrofe atómica que parece amenazar el mundo del futuro más o menos
inmediato, debemos trabajar hoy mismo superando la violencia social y personal
al tiempo que exigimos:
1- el
desarme nuclear mundial;
2- el
retiro inmediato de las tropas invasoras de los territorios ocupados;
3- la
reducción progresiva y proporcional de los armamentos de destrucción masiva;
4- la firma
de tratados de no agresión entre países y
5- la
renuncia de los gobiernos a utilizar las guerras como medio para resolver
conflictos.
Lo urgente es crear
conciencia por la Paz
y el desarme. Pero también es necesario despertar la conciencia de la No Violencia Activa
que nos permita rechazar no sólo la violencia física, sino también toda forma
de violencia económica, racial, psicológica, religiosa y de género. Desde
luego, aspiramos a que esta nueva sensibilidad pueda instalarse y conmover las
estructuras sociales, abriendo el camino para la futura Nación Humana
Universal.
En todo este
tiempo, en muchas ciudades y pueblos, se están realizando marchas, festivales,
foros, conferencias y otros eventos para crear conciencia de la urgencia de la Paz y la No Violencia. Y en
todo el mundo las campañas de adhesión a la Marcha multiplican esta señal más allá de lo
hasta ahora imaginado.
Por primera vez en
la historia un evento de esta magnitud se pone en marcha por iniciativa de los
mismos partícipes. La verdadera fuerza de este impulso nace del acto sencillo
de quien por conciencia adhiere a una causa digna y la comparte con otros.
Se ha designado por
este período de la Marcha
y hasta Enero de 2010 - fecha en que se producirá la reestructuración del
Movimiento Humanista - a Rafael de la
Rubia como representante del organismo humanista “Mundo sin
Guerras” y a los portavoces continentales: Michel Ussene, por África; Sudhir
Gandotra, por Asia; Giorgio Schultze, por Europa; Tomás Hirsch, por
Latinoamérica y Chris Wells, por Norteamérica. A todos ellos se ha dado la
misión de recibir de manos de los premios Nobel de la Paz - durante la octava
edición del Summit de Berlín - la “Carta para un mundo no violento”, con el
compromiso de difundirla en todos los países por donde pase la Marcha Mundial.
Precisamente, es en
esta “Carta” en donde se plasman los Principios que pueden ser suscriptos por
las personas de buena voluntad en todas las latitudes.
Para no detenerme
exhaustivamente, quisiera destacar el principio noveno de la Carta que dice: “Llamamos a
las Naciones Unidas y a sus Estados miembros para que tomen en consideración
medios y métodos para promover un reconocimiento significativo de las
diversidades étnicas, culturales y religiosas en los estados nacionales multi-
étnicos. El principio moral de un mundo no violento es: “Trata a los demás como
quisieras que los otros te trataran a ti”.
Este principio
moral va más allá de toda norma y de toda juridicidad para asentar su dominio
en el terreno humano por el registro del reconocimiento común que supera a todo
cálculo y a toda especulación.
Este principio,
conocido desde antiguo como la “Regla de Oro” de la convivencia, es uno de los
dieciocho que se tienen en cuanta en este magnífico documento que es necesario
difundir ampliamente.
Por otra parte, no
debemos dejar pasar algunos tópicos que hacen a la comprensión de nuestras
actividades en el campo de la
No Violencia , porque es evidente que la prevención negativa
hacia nosotros ha nacido y se ha desarrollado en Sudamérica durante las luchas
no violentas sostenidas contra las dictaduras militares. Es muy claro que la
discriminación que sufrimos en diversos campos arranca de la desinformación y
la difamación sistemática sufrida durante décadas en nuestros países de origen,
como la Argentina
y Chile Las dictaduras y sus órganos de “desinformación” fueron tejiendo su red
ya desde la época en que se prohibía, encarcelaba, deportaba y asesinaba a
nuestros militantes. Aún hoy y en distintas latitudes, se puede pesquisar la
persecución que sufrimos no solamente a manos de los fascistas sino también a
manos de algunos sectores “bienpensantes”. Y es de observar que a medida que
progresan nuestras actividades muchos declamadores de la Paz , rasgan sus vestiduras
exigiendo nuestro silencio o apostrofando a todo grupo o individuo que nos
mencione públicamente..
Si bien esos
dicterios quedan en el pasado hoy se sigue denigrando la acción no violenta
argumentando que nada podrá hacerse, más allá de la declamación, frente a los
poderes “reales” que deciden las situaciones del mundo. Y, para ejemplificar,
veamos algunos casos.
El primero se
refiere a las campañas en contra del Servicio Militar efectuadas por los
humanistas en Argentina hace pocos años.
En esa época se
sostenía que era imposible modificar esa ley de obligatoriedad. Sobre todo,
después de haber logrado durante un año de actividad, un millón y medio de
firmas que fueron rechazadas sin justificación. Entonces, el Poder Ejecutivo
publicitó la inconveniencia del intento que dejaba “en estado de indefensión a la Nación frente a las
posibles agresiones de países limítrofes”. Sin embargo, la opinión pública
estaba sensibilizada de tal manera que el debate (sin mencionar a los autores
del proyecto) salió a la luz mientras los medios informativos se fueron haciendo
eco. Y en un momento, la
Presidencia de la República firmó el “decreto de anulación del
Servicio Militar obligatorio” reemplazándolo por el Servicio Militar optativo.
Pero se argumentó, en esa ocasión, que se tomaba tal medida porque un soldado
había muerto en un cuartel debido a los malos tratos recibidos. Así las cosas,
quedó claro que no fue inútil la larga campaña y movilización de los humanistas
porque la arbitraria ley quedó sepultada.
El otro caso, más
reciente, se produjo en la
República Checa.
El llamado “escudo
estelar” se estaba proyectando desde 2002 sin que la población en Chequia y en la Unión Europea se
enteraran. En Junio de 2006, el Movimiento Humanista se hizo promotor de una
alianza de organizaciones de base sociales y políticas, haciendo saber que el
70% de la población estaba en contra. Y se pidió que no se realizara el
proyecto dada su peligrosidad al tiempo que se exigía un referéndum. Dos
humanistas iniciaron una huelga de hambre y la protesta empezó a contar con el
apoyo de organizaciones pacifistas y no violentas. Este tipo de protesta se
mantuvo durante un año, involucrándose artistas, académicos, científicos y
alcaldes. Finalmente, la protesta se desarrolló también en el Parlamento
Europeo. En Marzo de 2009, el gobierno se desplomó por confluencia de diversos
factores, pero la protesta popular y la oposición parlamentaria postergaron la
ratificación del tratado entre la República Checa y U.S.A. En Septiembre de 2009,
Obama renunció al proyecto del escudo estelar en Chequia y Polonia.
Debemos considerar
ahora dos temas todavía no comprendidos en su alcance social.
Como todos hemos
captado se ha instalado en nuestras sociedades la temática ecológica y la
defensa medioambiental. Aunque algunos gobiernos y ciertos sectores interesados
nieguen el peligro que entraña la desatención al ecosistema, todos se están
viendo obligados a tomar medidas progresivas por la presión de las poblaciones
cada día más preocupadas por el deterioro de nuestra casa común. Hasta nuestros
niños son cada día más sensibles a los peligros del caso. En los centros de
enseñanza más elementales y a través de los medios informativos, se pone
cuidado en el tema de la prevención del deterioro y nadie puede escapar a estas
preocupaciones.
Pero en cuanto a la
preocupación por el tema de la violencia llevamos un notable retraso. Quiero
decir que no está instalada todavía a nivel general y global la defensa de la
vida humana y de los más elementales derechos humanos. Aún se hace apología de
la violencia cuando se trata de argumentar la defensa y aún la “defensa
preventiva” contra posibles agresiones. Y no parece experimentarse horror por
la destrucción masiva de poblaciones indefensas. Únicamente cuando la violencia
nos roza en nuestra vida civil a través de hechos delictivos de sangre nos
alarmamos, pero no dejamos de glorificar los malos ejemplos que envenenan a
nuestras sociedades y a los niños ya desde la más tierna infancia.
Es claro que aún
no está instalada la idea ni la sensibilidad capaz de provocar un repudio
profundo y un asco moral que nos aleje de las monstruosidades de la violencia
en sus diferentes rangos.
Por nuestra parte,
haremos todo los esfuerzos necesarios para instalar en el medio social la
vigencia de los temas de la Paz
y la No Violencia
y es claro que el tiempo llegará para que se susciten reacciones individuales y
también masivas. Ese será el momento de un cambio radical en nuestro mundo.
Para terminar con
mi breve intervención quisiera retomar la “Carta para un mundo no violento”
propuesta por los Premios Nobel de la
Paz y Organizaciones Nobel por la Paz , con el objetivo de
impulsar sus propuestas a lo largo de esta Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia.
Estaremos muy honrados al compartir sus principios en las acciones concretas
del quehacer social que con seguridad nos encaminarán hacia ese nuevo mundo que
hemos mencionado.
Nada más, muchas
gracias.
Silo, 11 de noviembre de 2009.
Etiquetas:
Alemania,
Berlin,
civilización,
El Mensaje de Silo,
HUMANISMO,
humanista,
MARCHA MUNDIAL,
PAZ,
SILO,
siloísmo
lunes, 23 de julio de 2018
lunes, 6 de marzo de 2017
jueves, 29 de septiembre de 2016
El Mensaje de Silo:
El Libro - La Mirada Interna
I. La meditación
1. Aquí se cuenta cómo al sin-sentido de la vida se lo convierte en sentido y plenitud.
2. Aquí hay alegría, amor al cuerpo, a la naturaleza, a la humanidad y al espíritu.
3. Aquí se reniega de los sacrificios, del sentimiento de culpa y de las amenazas de ultratumba.
4. Aquí no se opone lo terreno a lo eterno.
5. Aquí se habla de la revelación interior a la que llega todo aquel que cuidadosamente medita en humilde búsqueda.
El Libro - La Mirada Interna
I. La meditación
1. Aquí se cuenta cómo al sin-sentido de la vida se lo convierte en sentido y plenitud.
2. Aquí hay alegría, amor al cuerpo, a la naturaleza, a la humanidad y al espíritu.
3. Aquí se reniega de los sacrificios, del sentimiento de culpa y de las amenazas de ultratumba.
4. Aquí no se opone lo terreno a lo eterno.
5. Aquí se habla de la revelación interior a la que llega todo aquel que cuidadosamente medita en humilde búsqueda.
viernes, 29 de enero de 2016
El Mensaje de Silo
http://elmensajedesilo.com/
El Mensaje dado por Silo en julio de 2002, consta de tres partes: el Libro; la Experiencia y el Camino.
El Libro es conocido desde hace tiempo como “La Mirada Interna”.
La Experiencia está planteada a través de ocho ceremonias.
El Camino es un conjunto de reflexiones y sugerencias.
En esta recopilación está el Mensaje completo. Circula impreso y a través de las redes informáticas.
Etiquetas:
El Mensaje de Silo,
ESPIRITUALIDAD,
SILO,
siloísmo
martes, 28 de julio de 2015
La ratonera de la vida ordinaria
Leopoldo
Marechal
La
ratonera de la vida ordinaria
Y
la primera de mis expansiones ocurrió justamente cuando, resuelto a partir
aquel horizonte que me ceñía en el sur, abandoné la llanura para reclamarle a
la metrópoli un destino que a mi entender se me debía. El primer año de mi
residencia en Buenos Aires tuvo por signo el caos de las relaciones nuevas
entre las cuales me di a practicar un “tremendismo” que sólo era, en el fondo,
una gimnasia de mi alegre indeterminación. Pero un hombre y una mujer no tardaron
en cimentar la arquitectura de mi destino: eran el doctor Bournichon y la
muchacha Cora Ferri. El doctor Bournichon dirigía un importante rotativo a cuya
redacción ingresé condicionalmente; pues bien, la necrología irónica de un
filántropo y el panegírico malicioso de un legislador, obras de mi pluma
rentada, sumieron al doctor Bournichon en un éxtasis profundo del cual salió
muy luego para diagnosticarme una carrera vertiginosa en el velódromo del
periodismo. Algo después Cora Ferri, a mí presentada en un Congreso de Mujeres
Libres, me invitó sin ambages al idilio, a la exaltación de la poesía y al
riesgo heroico de la libertad; y naturalmente, como era fatal y previsible, me
casé con ella.
Los
resultados no se hicieron esperar: a la sombra benéfica del entusiasta
Bournichon me convertí en una máquina de referir y adobar lo múltiple
cotidiano. Por su parte Cora Ferri, en una inédita fase de sí misma, pulverizó
al Idilio en su licuadora mecánica, degolló y desplumó a la Lírica junto a sus
asaderas y narcotizó a la Libertad entre sartenes oleosas y artefactos
eléctricos. En resumen, uno y otro forjaron para mí esa especie de gallinero
confortable que se ha dado en llamar “la Vida Ordinaria”. ¿Se ríe usted? ¡Hace
mal! Yo afirmo que “la Vida Ordinaria”, sea o no comparable con un gallinero,
tiene la virtud funesta de construir para sus adherentes una ilusión de
seguridad que a menudo linda con la insolencia. Y yo engordaba en mi corral
estable, apuntalado noche y día con los mismos rostros, los mismos hechos y las
mismas palabras cuya reiteración engañosa era la más firme garantía de mi
estabilidad. Naturalmente, para existir en tales condiciones es necesario
renunciar a todo “hecho libre”, interior o exterior, capaz de abatir
inesperadamente las estructuras del gallinero; y no sólo renunciar a esas
interferencias que pueden ser del orden humano o del querer divino, sino
también, y sobre todo, negarlas en su posibilidad. Severo Arcángelo, durante su
inquisitoria de la Casa Grande, me abrió los ojos hasta la rotura en lo que se refiere
a “la Vida Ordinaria”, la cual es una hebra de las muchas con que se urdió la
complicada estofa del Banquete, junto con la del Robot Humano, su hebra
consecutiva.
Leopoldo
Marechal – El banquete de Severo Arcángelo (págs. 22 y 23) – Editorial
Sudamericana, Buenos Aires, junio 1985 (primera edición setiembre de 1965).
Etiquetas:
Banquete,
Buenos Aires,
Leopoldo Marechal,
libro,
periodismo,
ratonera,
Severo Arcángelo,
vida ordinaria
martes, 26 de mayo de 2015
ITALIA NUCLEAR
Nueve de las bases de EE.UU. en Italia: Aviano, Vicenza, Ghedi Torre, Camp Darby, La Maddalena, Gaeta, Napoli, Sigonella, Niscemi:
Etiquetas:
armas nucleares,
atómica,
bomba,
EE.UU.,
Estados Unidos,
Gran Bretaña,
guerra,
imperialismo,
Internacional,
misiles,
NATO,
nuclear,
OTAN,
PAZ,
Sigonella
domingo, 12 de abril de 2015
Heráclito
«A los hombres, una vez que han muerto, les aguarda cuanto no esperan ni se imaginan.»
Heráclito, fragmento 27.
Filósofos presocráticos
Fragmentos I - Pág. 199
Introducción, traducción y notas de Ramón Cornavaca - Editorial Losada, Buenos Aires, abril 2008.
Etiquetas:
Heráclito,
presocráticos,
SILO,
siloismo
jueves, 19 de febrero de 2015
CUENTO NEGRÍSIMO: El fiscal debe morir
Este es un cuento escrito pocos días después de la muerte del fiscal Nisman. El autor, Alberto Hernández, me es desconocido, pero lo que pone en el cuento es
real, muy real. Lo tomé del blog Pájaro Rojo, del periodista Juan José Salinas., quien escribe esta introducción:
«No conozco a Alberto Hernández, autor de este cuento policial negro azabache, estoy en un cyber, y no tengo tiempo ni de googlearlo. Sin embargo, se me ocurre que habrá varios lectores de Pájaro Rojo que les interese leerlo por razones obvias… Y ya que estoy, meto un comentario “de rabiosa actualidad”. Al parecer, Nisman tenía previsto desde un principio regresar de Europa el 12 de enero, presentar la denuncia ante Lijo, y regresar a Europa el 19. Sin embargo, hizo el paripé del regreso precipitado no sólo ante todos sus amigos (me parece ahora que por Facebook y otras redes sociales), sino también ante su ex , la jueza Sandra Arroyo Salgado, tan o más ligada que él al depuesto “Jaime” Stiuso o Stiusso. El abogado y los amigos de éste aseguran que estaba en total desacuerdo con adelantar una operación que estaba prevista para más adelante. Marcelo Saín, un referente en estos asuntos, comentó que tras ser removido por la Presidenta, Stiusso perdió casi todo su poder, y que él se dio cabal cuenta de ello al leer la entrevista telefónica que le dio a la revista Noticias. Entonces, si no fue con Stiusso, ¿con quién acordó Nisman adelantar su insustancial denuncia contra la Presidenta y su Canciller?»
El fiscal debe morir
-Fiscal tiene que volver urgente al país, no importa donde se encuentre ni que cosa esté usted haciendo.
El fiscal, esperaba ese llamado, lo intuía, sabía que no iba a poder concluir sus vacaciones con su hija a pesar de todas la promesas que le había hecho.
-Vuelva ya- le había dicho el hombre de poder.
En instantes se comunicó con su ex- esposa y le explicó que lo que temía estaba sucediendo; que debía a pasar a buscar su hija por el aeropuerto, que iba a estar bien, que ya había hablado con ella, que se lo había explicado, que iba a estar tranquila, que no demore porque volvía a Buenos Aires en el siguiente avión.
Al salir de la sala de arribos de Ezeiza vio a los hombres que lo esperaban, uno de ellos era el conocido hombre del medio hegemónico que lo había llamado; a los otros dos no los conocía.
Subieron al auto que los esperaba y partieron hacia un destino en la zona norte de la Capital. Cruzaron todos juntos el amplio palier del suntuoso edificio, sin que hubiera nadie que registrara su paso. El departamento estaba en uno de los pisos altos y el amplio ventanal y su balcón daban a la ruidosa avenida. Los hombres se acomodaron en los vistosos y mullidos sillones. Uno de ellos que parecía ser el que hacía las veces de anfitrión, trajo unos vasos y ofreció unos tragos.
-Agua fresca- dijo el fiscal
El conocido hombre del poder presentó a sus acompañantes como agentes del MOSAD el uno y de la CIA el otro y sugirió, dirigiéndose al fiscal, ponerse cómodos porque la conversación iba a llevar varias horas.
-Llegó el momento fiscal. – sentenció el hombre del MOSAD en perfecto porteño – Todos estos años hemos venido preparando las condiciones para este golpe. Para este mazazo que daremos a este gobierno que cada vez es más enemigo nuestro. Antisemita, anti norteamericano, aliados de los terroristas que amenazan el mundo libre….Llegó el momento. Los acontecimientos de París, nos dicen que es el momento de actuar. El gobierno ya movió sus piezas, dejando fuera de juego a nuestro hombre de la SIDE, no hay más tiempo. Tiraremos la bomba. Revise esa carpeta que hemos preparado, son trescientas y pico de fojas, léalas con detenimiento. Allí está lo más sustancioso de las conversaciones secretas del gobierno con los terroristas y las pruebas del plan criminal montado para encubrirlos. Un gran trabajo de nuestro hombre. Sírvase algo, tenemos toda la noche.
Pasaron las horas, tímidos rayos de luz empezaron a filtrarse por las rendijas de las persianas, montañas de colillas de cigarrillos desbordaban el enorme cenicero de cristal. Sin haberse movido de su sitio el fiscal leía y meneaba la cabeza. Dos de los hombres se paseaban en silencio, fumando nerviosos. El que había sido presentado como de la CIA dormitaba en un gran sillón y cada tanto se sobresaltaba, Quedaba poco para finalizar el escrito.
-Esto no va- Dijo con voz cansada el fiscal. Es inconsistente. No hay pruebas contundentes para sostener semejante acusación. Lo de las alertas rojas puede ser rápidamente desbaratado, al igual que los acuerdos comerciales. No puedo hacer esta presentación sin tirar por la borda mi reputación y mi carrera.
-Escúcheme bien fiscal- levantó la voz el hombre local del MOSAD – Acá hay cosas en juego donde su carrera y su prestigio importan menos que el pronóstico del tiempo. Llevamos muchos años, sosteniendo el atentado a la mutual como uno de los íconos, como una causa que apuntale la política de cacería de los terroristas y el control sobre medio oriente, por eso hemos ido desviando todas las pistas que apuntaban a encontrar los culpables locales. Usted lo sabe bien, porque hasta ahora ha cumplido con lo suyo, y hoy ni siquiera se ha procesado a quienes encubrieron, destruyeron pruebas y nos fueron funcionales desde el comienzo de esta historia. Este gobierno fue el que más hizo por hacer fracasar nuestro plan. Se ha puesto a la cabeza de la cruzada contra el orden occidental, contra nuestros intereses económicos y geopolíticos. Apoyan a los palestinos, se alían con Rusia y China y ni hablar de la entente que han armado con todo el zurdaje latinoamericano. Entiende!!! Qué carajo importan su prestigio frente a la posibilidad de meterle un torpedo letal bajo la linea de flotación del gobierno. Ni su vida vale nada.
Que está diciendo, no comprendo- balbuceó el fiscal
-Está diciendo que no tiene opción – Esta vez habló con voz pausada y marcando cada palabra, el hombre de poder del multimedio- usted va a presentar esta denuncia, sin decirle nada al juez de la causa, y lo demás lo hacemos nosotros. Ya lo decía el genial Natalio Botana : la realidad es la que contamos en las páginas de nuestro diario lo demás no existe. ¿Qué puede pasar? Que el proceso lleve meses, tanto hasta llegar a las elecciones, nosotros seguimos calentando el ambiente y confundiendo a la gente y con suerte esta bomba produce una reacción popular que se lleva a la mierda a este gobierno. Siempre va a quedar la duda y usted tiene garantizada nuestra defensa y su prestigio de hombre valiente y serio profesional.
Dos días después el fiscal presentó la denuncia de trescientos y pico de fojas, contra la presidente, su canciller y otros funcionarios, por encubrimiento y protección de los imputados iraníes en la causa de la acción terrorista contra la mutual judía. Previamente ya habían trascendido los principales detalles y la bomba estallaba: nada menos que la presidente del país y su canciller pasaban a ser los principales criminales. Las redes sociales bramaron y el odio volvió a corporizarse en buena parte del cuerpo social.
Como era de esperar, el mundillo político se alborotó, la oposición empezó a reclamar respuestas al gobierno que, pasado el primer momento de sorpresa, reaccionó informando todo lo hecho en favor de la causa. Poco faltó para que se acordara día y hora para que el fiscal comparezca ante el parlamento.
El fiscal saludó a todos y entrada ya la noche de un día muy agitado, de mucha exposición ante los medios, salió de su oficina pensando que tenía un intenso fin de semana donde debía afinar los argumentos para responder las filosas preguntas que le harían en el parlamento y que podían desnudar la endeblez de la demanda.
Al salir se encontró con su asesor que le entregó un pequeño envoltorio.
-Tome fiscal, lo va a necesitar-
-¿De que se trata?-
-Es una pistola calibre 22, para su seguridad-
-Le agradezco el gesto pero no la necesito, tengo suficiente seguridad en mi domicilio, estaré bien.
-Llévela, me encomendó nuestro hombre que no deje de dársela, no me comprometa
El fiscal, entendió y guardó el arma en un bolsillo de su saco.
Ya en su departamento, se desplomó en un sillón y sumergió la cabeza entre sus manos. Tenía la mente en blanco. Un minuto después se dirigió al balcón y aspiró con fuerza el aire que venía impregnado con la humedad y el olor del río. Estuvo un rato escudriñando cada rincón de la rica zona residencial, tratando de adivinar que historia habría detrás de cada ventana iluminada. En un momento interrumpió su letargo y se dirigió al baño donde se dio una reconfortante ducha, dejando deslizar el agua mansamente por su cuerpo durante varios minutos. Allí le asaltó la imagen de su hija y sus ojos tristes en ese aeropuerto. ¿Estará bien? La tengo que hablar. La mente giró luego hacia el trabajo que tenía que hacer. Primero voy a ordenar todo, me desharé de las cosas domésticas así me dedico a trabajar sin interrupciones. Tengo comida en el freezer. Y sonrió pensando que un tipo de su prestigio y trascendencia pública, también tenía que ocuparse de esas cosas y más desde que se había separado.
Se vistió con una robe vistosa y cómoda y se tendió en la cama encendiendo automáticamente el televisor. No tenía hambre. Se sentía atosigado de tantos sánguches de miga que había ingerido durante el día. Puso el despertador a las seis. Se tomó un ansiolítico y en pocos minutos lo ganó el sueño.
El despertador sonó implacable. Rápidamente el fiscal se vistió, se aseó y preparó un café fuerte, un jugo de naranja y unas tostadas. Miró el voluminoso escrito, despejó la mesa, buscó marcadores suficientes para señalar los aspectos fundamentales y se dispuso el empezar el trabajo. Como impulsado por un resorte, se levantó y se dirigió al freezer y luego a la heladera “antes de empezar resuelvo las cuestiones domésticas”, pensó. Verificó que estuviera resuelto el problema de la comida del fin de semana, hizo un repaso de las cosas que faltaban para la semana siguiente y anotó con letra prolija la lista del pedido que tenía que hacer la empleada. Siempre se lo dejaba sobre la mesa, junto al dinero. Cuando verificó que todo estaba listo volvió a sentarse. Allí comenzó a trabajar, casi sin levantar la cabeza, solo interrumpido por el repaso de las noticias en los portales de internet y las llamadas que realizó y que recibió.
Pasaron muchas horas, muchos párrafos subrayados, muchas tazas de café. Pasó el mediodía casi sin probar bocado. El ceño fruncido denotaba preocupación y el nerviosismo lo llevaba a tamborilear permanentemente con sus dedos sobre la mesa. Se levantó y llamó a su hija a la que volvió a pedirle disculpas y , sin mucha convicción, que se quedara tranquila. Que la quería mucho. Que pronto se iban a ver para retomar las vacaciones suspendidas. Llamó a su madre cumpliendo con una rutina de todos los fines de semana para ver como estaba, si necesitaba algo. Nada querido todo bien. Cariños vieja. Cuando esto termine paso a verte. Amagó sentarse cuando recibió la llamada de la diputada. ¿Cómo está todo fiscal?. Aquí, trabajando en la presentación, no está nada fácil. Nosotros estamos preparando todo para que usted pueda exponer tranquilo, no se preocupe. En realidad sí me preocupo, hay preguntas del oficialismo que van a ser difíciles de responder, pero estoy estudiando todo a conciencia. Ahí voy a estar. Eso esperamos todos, va a ser un día clave, que va a marcar un antes y un después. Espero que sea así y pueda aportar a cambiar las cosas en esta Argentina. Lo dejo trabajar fiscal, nos vemos el lunes. Nos vemos diputada.
Volvió nuevamente a sumergirse en su trabajo, aunque no podía sacarse de la cabeza que muchos de los argumentos que sustentaban la denuncia, ya estaban siendo desbaratados por el propio juez de la causa, por funcionarios del gobierno y por la propia INTERPOL y ni hablar de las organizaciones de familiares de la mutual, con los que se había reunido cientos de veces y que lo descalificaban por su labor en las investigaciones.
Estuvo un par de horas más leyendo y cavilando, envió un whatsapp a un amigo con una foto y se levantó buscando el celular. Ya empezaba a ocultarse el sol.
-Hola, habla el fiscal-
-Como está amigo – contestó el hombre que había sido de los servicios
-Cómo quiere que esté, tengo que exponer el lunes y le doy vueltas y vueltas a la documentación que me prepararon y no encuentro ninguna prueba sólida que sustente la denuncia. Ya sé que los supuestos agentes que aparecen, no lo son. Son truchos, ya los conozco, uno ha sido denunciado por tráfico de influencias. Ninguno de los supuestos términos del acuerdo con los iraníes se cumplió. Es todo pescado podrido.
-Bueno, es parte de nuestro trabajo, fiscal-
-No me joda, que no estoy de humor-
– Es lo que teníamos para armar este estofado. Por otra parte usted sabe que recibo órdenes. Me ordenaron preparar eso con lo que teníamos. Decidieron que era el momento.
-Yo le digo que lo estoy pensando y no se si me voy a presentar en la cámara. Voy a pasar un papelón, no tengo como defenderme y va a quedar la maniobra en evidencia, sobre todo si el debate es público.
– No haga eso, no puede hacerlo. usted es capaz. Va a salir airoso.
-No sé, tengo un día más de trabajo, mañana lo pensaré bien. Hasta luego.
-Hasta luego y cuídese fiscal.
No volvió sobre sus papeles. Se clavó en el sillón y depositó la mirada fijamente sobre un punto de la pared. Es raro, no había visto esa pequeña mancha de humedad. No hay cañerías por ahí ¿qué podría ser? Repasó los adornos del aparador de cedro y los retratos familiares colgados en escalera. Y se levantó para aspirar el aire húmedo del río. Allí se quedó mirando sin mirar, la actividad de los innumerables paseantes que a esa hora le daban movimiento a Puerto Madero, entrando y saliendo de los bares y restoranes de la zona.
Pensaba que estaba en un atolladero. Alguna vez había imaginado que el momento iba a llegar, aunque siempre se creyó capaz de salir de cualquier situación. Tenía una autoestima alta, aunque en ese momento hubiera preferido estar de vacaciones con su hija. Esperaba, como los boxeadores, que desde el rincón alguien le tirara una toalla.
Pasaron un par de horas, cuando lo sobresaltó el timbre de la puerta del departamento. No esperaba a nadie. Generalmente la seguridad lo alertaba sobre las visitas. Miró por la mirilla y vio al agente del MOSAD que aparentemente estaba solo. Le franqueó la entrada sorprendido pero resignado.
-Hola fiscal
-Hola, ¿como hizo para entrar?
-Es nuestra especialidad. Algún disfraz, alguna información sobre sus vecinos y aquí estamos.
-Qué quiere?
-Nos comentó nuestro hombre que quiere abandonarnos
-Solo le dije que estaba trabajando y que no encuentro argumentos sólidos para no pasar vergüenza en la cámara-
-Mire vayamos a los bifes. Acá se trata de liquidar al gobierno con una bomba. No podemos fallar. Ya hicimos una parte. Ahora hay que convencer a la oposición de que es pertinente el juicio político. Tenemos que levantar a la gente que tiene que pedir la cabeza de la presidenta. Este es el momento. Y de una forma o de otra no vamos a dejarlo pasar.
-No veo que se pueda salir bien parado del congreso.
Se hizo un prolongado silencio. Los hombres se desplomaron en los sillones y fijaron la mirada en algún lugar del piso.
-Fiscal debo comunicarle que como están las cosas deberemos ir al plan B. Nuestro hombre confirmó los temores previos-
El fiscal levantó la cabeza y lo miró fijamente.
-¿Plan B? ¿a qué se refiere?
-Bueno, usted sabía que se podría llegar a esto. Siempre supo lo que arriesgaba y lo que estaba en juego. Y no podemos tolerar un fracaso.
El fiscal bajó nuevamente la cabeza como comprendiendo lo que se venía. Cuando levantó la vista, tenía los ojos rojos y húmedos.
-¿Qué debo hacer?
-Para eso le proporcionamos la pistola. Es buena, silenciosa y efectiva.
-¿No tengo chances?
-No. O lo hace usted o lo hacemos nosotros. Si lo tenemos que hacer nosotros vamos a tener que cubrirnos y tal vez con alguno más de su familia también por una cuestión de coartada ¿me entiende?. Por otra parte es un procedimiento sucio. Siempre quedan rastros. Se nos complica hacerlo antes del lunes, pero si hay que hacerlo….
-Con mi familia no!!! ni se les ocurra!!! Gritó desencajado el fiscal – No pueden ser tan hijos de puta. Yo siempre estuve coordinando y colaborando con ustedes. No puede ser. Esto no puede ser…-balbuceaba.
-Hasta aquí su trabajo fue importante. Ahora y visto como se están dando los hechos lo único que nos sirve es….¿como decirlo?…. Su desaparición física. Su suerte está echada. Y ya no tengo más tiempo, tengo que comunicar que usted va a cumplir con su deber. Adiós fiscal, haga bien las cosas, mañana por la mañana lo llamará su madre y espero que no conteste.
La puerta se cerró detrás del mensajero de la muerte. El fiscal se tiró sobre el sillón y se cubrió la cara con las manos. Su cabeza era un amasijo de imágenes y sensaciones. Le dolía. Sus sienes latían ferozmente al igual que su corazón que amenazaba con aturdirlo. Quiso levantarse pero no tuvo fuerzas. Ahí quedó por horas. El tiempo era un río viscoso que corría pesadamente y se le metía por los ojos, las orejas y salía por su boca deslizándose hasta sus pies. Pronto sintió que estaba fuera de su cuerpo, que se elevaba y miraba con lástima ese organismo vencido. Un paño blanco planeó lentamente hasta depositarse en el piso. “Alguien tiró la toalla”, pensó el fiscal.
Buscó la pistola que aun tenía en el bolsillo del saco y se dirigió al baño. Se miró al espejo y vio que había envejecido años. Se lavó la cara transpirada, se pasó rápidamente un peine por sus cabellos y por última vez sonrió.
El disparo fue certero y silencioso. Era una buena pistola, tal como le habían dicho.
La noticia causó conmoción. El hombre de poder y los agentes salieron al balcón del departamento de la zona norte a ver como la multitud ganaba las calles mostrando su odio contra el gobierno, su indignación por tan espantoso asesinato, contra la corrupción y la dictadura. Una amplia sonrisa llenó sus rostros mientras brindaban.
– Señores, la bomba finamente explotó- celebró el hombre de poder o lo que es lo mismo del multimedio – Las esquirlas caerán para todos lados pero principalmente para el oficialismo. Las dudas y la impunidad finalmente serán nuestra mejor arma. Nos encargaremos de que la realidad se ajuste a la frondosa imaginación de nuestros periodistas, fotógrafos, dibujantes, publicistas y camarógrafos y que llene las cabecitas de este pueblo que quiere un país serio. Levanten sus burbujeantes copas, ¡Au revoir le populisme!
real, muy real. Lo tomé del blog Pájaro Rojo, del periodista Juan José Salinas., quien escribe esta introducción:
«No conozco a Alberto Hernández, autor de este cuento policial negro azabache, estoy en un cyber, y no tengo tiempo ni de googlearlo. Sin embargo, se me ocurre que habrá varios lectores de Pájaro Rojo que les interese leerlo por razones obvias… Y ya que estoy, meto un comentario “de rabiosa actualidad”. Al parecer, Nisman tenía previsto desde un principio regresar de Europa el 12 de enero, presentar la denuncia ante Lijo, y regresar a Europa el 19. Sin embargo, hizo el paripé del regreso precipitado no sólo ante todos sus amigos (me parece ahora que por Facebook y otras redes sociales), sino también ante su ex , la jueza Sandra Arroyo Salgado, tan o más ligada que él al depuesto “Jaime” Stiuso o Stiusso. El abogado y los amigos de éste aseguran que estaba en total desacuerdo con adelantar una operación que estaba prevista para más adelante. Marcelo Saín, un referente en estos asuntos, comentó que tras ser removido por la Presidenta, Stiusso perdió casi todo su poder, y que él se dio cabal cuenta de ello al leer la entrevista telefónica que le dio a la revista Noticias. Entonces, si no fue con Stiusso, ¿con quién acordó Nisman adelantar su insustancial denuncia contra la Presidenta y su Canciller?»
El fiscal debe morir
-Fiscal tiene que volver urgente al país, no importa donde se encuentre ni que cosa esté usted haciendo.
El fiscal, esperaba ese llamado, lo intuía, sabía que no iba a poder concluir sus vacaciones con su hija a pesar de todas la promesas que le había hecho.
-Vuelva ya- le había dicho el hombre de poder.
En instantes se comunicó con su ex- esposa y le explicó que lo que temía estaba sucediendo; que debía a pasar a buscar su hija por el aeropuerto, que iba a estar bien, que ya había hablado con ella, que se lo había explicado, que iba a estar tranquila, que no demore porque volvía a Buenos Aires en el siguiente avión.
Al salir de la sala de arribos de Ezeiza vio a los hombres que lo esperaban, uno de ellos era el conocido hombre del medio hegemónico que lo había llamado; a los otros dos no los conocía.
Subieron al auto que los esperaba y partieron hacia un destino en la zona norte de la Capital. Cruzaron todos juntos el amplio palier del suntuoso edificio, sin que hubiera nadie que registrara su paso. El departamento estaba en uno de los pisos altos y el amplio ventanal y su balcón daban a la ruidosa avenida. Los hombres se acomodaron en los vistosos y mullidos sillones. Uno de ellos que parecía ser el que hacía las veces de anfitrión, trajo unos vasos y ofreció unos tragos.
-Agua fresca- dijo el fiscal
El conocido hombre del poder presentó a sus acompañantes como agentes del MOSAD el uno y de la CIA el otro y sugirió, dirigiéndose al fiscal, ponerse cómodos porque la conversación iba a llevar varias horas.
-Llegó el momento fiscal. – sentenció el hombre del MOSAD en perfecto porteño – Todos estos años hemos venido preparando las condiciones para este golpe. Para este mazazo que daremos a este gobierno que cada vez es más enemigo nuestro. Antisemita, anti norteamericano, aliados de los terroristas que amenazan el mundo libre….Llegó el momento. Los acontecimientos de París, nos dicen que es el momento de actuar. El gobierno ya movió sus piezas, dejando fuera de juego a nuestro hombre de la SIDE, no hay más tiempo. Tiraremos la bomba. Revise esa carpeta que hemos preparado, son trescientas y pico de fojas, léalas con detenimiento. Allí está lo más sustancioso de las conversaciones secretas del gobierno con los terroristas y las pruebas del plan criminal montado para encubrirlos. Un gran trabajo de nuestro hombre. Sírvase algo, tenemos toda la noche.
Pasaron las horas, tímidos rayos de luz empezaron a filtrarse por las rendijas de las persianas, montañas de colillas de cigarrillos desbordaban el enorme cenicero de cristal. Sin haberse movido de su sitio el fiscal leía y meneaba la cabeza. Dos de los hombres se paseaban en silencio, fumando nerviosos. El que había sido presentado como de la CIA dormitaba en un gran sillón y cada tanto se sobresaltaba, Quedaba poco para finalizar el escrito.
-Esto no va- Dijo con voz cansada el fiscal. Es inconsistente. No hay pruebas contundentes para sostener semejante acusación. Lo de las alertas rojas puede ser rápidamente desbaratado, al igual que los acuerdos comerciales. No puedo hacer esta presentación sin tirar por la borda mi reputación y mi carrera.
-Escúcheme bien fiscal- levantó la voz el hombre local del MOSAD – Acá hay cosas en juego donde su carrera y su prestigio importan menos que el pronóstico del tiempo. Llevamos muchos años, sosteniendo el atentado a la mutual como uno de los íconos, como una causa que apuntale la política de cacería de los terroristas y el control sobre medio oriente, por eso hemos ido desviando todas las pistas que apuntaban a encontrar los culpables locales. Usted lo sabe bien, porque hasta ahora ha cumplido con lo suyo, y hoy ni siquiera se ha procesado a quienes encubrieron, destruyeron pruebas y nos fueron funcionales desde el comienzo de esta historia. Este gobierno fue el que más hizo por hacer fracasar nuestro plan. Se ha puesto a la cabeza de la cruzada contra el orden occidental, contra nuestros intereses económicos y geopolíticos. Apoyan a los palestinos, se alían con Rusia y China y ni hablar de la entente que han armado con todo el zurdaje latinoamericano. Entiende!!! Qué carajo importan su prestigio frente a la posibilidad de meterle un torpedo letal bajo la linea de flotación del gobierno. Ni su vida vale nada.
Que está diciendo, no comprendo- balbuceó el fiscal
-Está diciendo que no tiene opción – Esta vez habló con voz pausada y marcando cada palabra, el hombre de poder del multimedio- usted va a presentar esta denuncia, sin decirle nada al juez de la causa, y lo demás lo hacemos nosotros. Ya lo decía el genial Natalio Botana : la realidad es la que contamos en las páginas de nuestro diario lo demás no existe. ¿Qué puede pasar? Que el proceso lleve meses, tanto hasta llegar a las elecciones, nosotros seguimos calentando el ambiente y confundiendo a la gente y con suerte esta bomba produce una reacción popular que se lleva a la mierda a este gobierno. Siempre va a quedar la duda y usted tiene garantizada nuestra defensa y su prestigio de hombre valiente y serio profesional.
Dos días después el fiscal presentó la denuncia de trescientos y pico de fojas, contra la presidente, su canciller y otros funcionarios, por encubrimiento y protección de los imputados iraníes en la causa de la acción terrorista contra la mutual judía. Previamente ya habían trascendido los principales detalles y la bomba estallaba: nada menos que la presidente del país y su canciller pasaban a ser los principales criminales. Las redes sociales bramaron y el odio volvió a corporizarse en buena parte del cuerpo social.
Como era de esperar, el mundillo político se alborotó, la oposición empezó a reclamar respuestas al gobierno que, pasado el primer momento de sorpresa, reaccionó informando todo lo hecho en favor de la causa. Poco faltó para que se acordara día y hora para que el fiscal comparezca ante el parlamento.
El fiscal saludó a todos y entrada ya la noche de un día muy agitado, de mucha exposición ante los medios, salió de su oficina pensando que tenía un intenso fin de semana donde debía afinar los argumentos para responder las filosas preguntas que le harían en el parlamento y que podían desnudar la endeblez de la demanda.
Al salir se encontró con su asesor que le entregó un pequeño envoltorio.
-Tome fiscal, lo va a necesitar-
-¿De que se trata?-
-Es una pistola calibre 22, para su seguridad-
-Le agradezco el gesto pero no la necesito, tengo suficiente seguridad en mi domicilio, estaré bien.
-Llévela, me encomendó nuestro hombre que no deje de dársela, no me comprometa
El fiscal, entendió y guardó el arma en un bolsillo de su saco.
Ya en su departamento, se desplomó en un sillón y sumergió la cabeza entre sus manos. Tenía la mente en blanco. Un minuto después se dirigió al balcón y aspiró con fuerza el aire que venía impregnado con la humedad y el olor del río. Estuvo un rato escudriñando cada rincón de la rica zona residencial, tratando de adivinar que historia habría detrás de cada ventana iluminada. En un momento interrumpió su letargo y se dirigió al baño donde se dio una reconfortante ducha, dejando deslizar el agua mansamente por su cuerpo durante varios minutos. Allí le asaltó la imagen de su hija y sus ojos tristes en ese aeropuerto. ¿Estará bien? La tengo que hablar. La mente giró luego hacia el trabajo que tenía que hacer. Primero voy a ordenar todo, me desharé de las cosas domésticas así me dedico a trabajar sin interrupciones. Tengo comida en el freezer. Y sonrió pensando que un tipo de su prestigio y trascendencia pública, también tenía que ocuparse de esas cosas y más desde que se había separado.
Se vistió con una robe vistosa y cómoda y se tendió en la cama encendiendo automáticamente el televisor. No tenía hambre. Se sentía atosigado de tantos sánguches de miga que había ingerido durante el día. Puso el despertador a las seis. Se tomó un ansiolítico y en pocos minutos lo ganó el sueño.
El despertador sonó implacable. Rápidamente el fiscal se vistió, se aseó y preparó un café fuerte, un jugo de naranja y unas tostadas. Miró el voluminoso escrito, despejó la mesa, buscó marcadores suficientes para señalar los aspectos fundamentales y se dispuso el empezar el trabajo. Como impulsado por un resorte, se levantó y se dirigió al freezer y luego a la heladera “antes de empezar resuelvo las cuestiones domésticas”, pensó. Verificó que estuviera resuelto el problema de la comida del fin de semana, hizo un repaso de las cosas que faltaban para la semana siguiente y anotó con letra prolija la lista del pedido que tenía que hacer la empleada. Siempre se lo dejaba sobre la mesa, junto al dinero. Cuando verificó que todo estaba listo volvió a sentarse. Allí comenzó a trabajar, casi sin levantar la cabeza, solo interrumpido por el repaso de las noticias en los portales de internet y las llamadas que realizó y que recibió.
Pasaron muchas horas, muchos párrafos subrayados, muchas tazas de café. Pasó el mediodía casi sin probar bocado. El ceño fruncido denotaba preocupación y el nerviosismo lo llevaba a tamborilear permanentemente con sus dedos sobre la mesa. Se levantó y llamó a su hija a la que volvió a pedirle disculpas y , sin mucha convicción, que se quedara tranquila. Que la quería mucho. Que pronto se iban a ver para retomar las vacaciones suspendidas. Llamó a su madre cumpliendo con una rutina de todos los fines de semana para ver como estaba, si necesitaba algo. Nada querido todo bien. Cariños vieja. Cuando esto termine paso a verte. Amagó sentarse cuando recibió la llamada de la diputada. ¿Cómo está todo fiscal?. Aquí, trabajando en la presentación, no está nada fácil. Nosotros estamos preparando todo para que usted pueda exponer tranquilo, no se preocupe. En realidad sí me preocupo, hay preguntas del oficialismo que van a ser difíciles de responder, pero estoy estudiando todo a conciencia. Ahí voy a estar. Eso esperamos todos, va a ser un día clave, que va a marcar un antes y un después. Espero que sea así y pueda aportar a cambiar las cosas en esta Argentina. Lo dejo trabajar fiscal, nos vemos el lunes. Nos vemos diputada.
Volvió nuevamente a sumergirse en su trabajo, aunque no podía sacarse de la cabeza que muchos de los argumentos que sustentaban la denuncia, ya estaban siendo desbaratados por el propio juez de la causa, por funcionarios del gobierno y por la propia INTERPOL y ni hablar de las organizaciones de familiares de la mutual, con los que se había reunido cientos de veces y que lo descalificaban por su labor en las investigaciones.
Estuvo un par de horas más leyendo y cavilando, envió un whatsapp a un amigo con una foto y se levantó buscando el celular. Ya empezaba a ocultarse el sol.
-Hola, habla el fiscal-
-Como está amigo – contestó el hombre que había sido de los servicios
-Cómo quiere que esté, tengo que exponer el lunes y le doy vueltas y vueltas a la documentación que me prepararon y no encuentro ninguna prueba sólida que sustente la denuncia. Ya sé que los supuestos agentes que aparecen, no lo son. Son truchos, ya los conozco, uno ha sido denunciado por tráfico de influencias. Ninguno de los supuestos términos del acuerdo con los iraníes se cumplió. Es todo pescado podrido.
-Bueno, es parte de nuestro trabajo, fiscal-
-No me joda, que no estoy de humor-
– Es lo que teníamos para armar este estofado. Por otra parte usted sabe que recibo órdenes. Me ordenaron preparar eso con lo que teníamos. Decidieron que era el momento.
-Yo le digo que lo estoy pensando y no se si me voy a presentar en la cámara. Voy a pasar un papelón, no tengo como defenderme y va a quedar la maniobra en evidencia, sobre todo si el debate es público.
– No haga eso, no puede hacerlo. usted es capaz. Va a salir airoso.
-No sé, tengo un día más de trabajo, mañana lo pensaré bien. Hasta luego.
-Hasta luego y cuídese fiscal.
No volvió sobre sus papeles. Se clavó en el sillón y depositó la mirada fijamente sobre un punto de la pared. Es raro, no había visto esa pequeña mancha de humedad. No hay cañerías por ahí ¿qué podría ser? Repasó los adornos del aparador de cedro y los retratos familiares colgados en escalera. Y se levantó para aspirar el aire húmedo del río. Allí se quedó mirando sin mirar, la actividad de los innumerables paseantes que a esa hora le daban movimiento a Puerto Madero, entrando y saliendo de los bares y restoranes de la zona.
Pensaba que estaba en un atolladero. Alguna vez había imaginado que el momento iba a llegar, aunque siempre se creyó capaz de salir de cualquier situación. Tenía una autoestima alta, aunque en ese momento hubiera preferido estar de vacaciones con su hija. Esperaba, como los boxeadores, que desde el rincón alguien le tirara una toalla.
Pasaron un par de horas, cuando lo sobresaltó el timbre de la puerta del departamento. No esperaba a nadie. Generalmente la seguridad lo alertaba sobre las visitas. Miró por la mirilla y vio al agente del MOSAD que aparentemente estaba solo. Le franqueó la entrada sorprendido pero resignado.
-Hola fiscal
-Hola, ¿como hizo para entrar?
-Es nuestra especialidad. Algún disfraz, alguna información sobre sus vecinos y aquí estamos.
-Qué quiere?
-Nos comentó nuestro hombre que quiere abandonarnos
-Solo le dije que estaba trabajando y que no encuentro argumentos sólidos para no pasar vergüenza en la cámara-
-Mire vayamos a los bifes. Acá se trata de liquidar al gobierno con una bomba. No podemos fallar. Ya hicimos una parte. Ahora hay que convencer a la oposición de que es pertinente el juicio político. Tenemos que levantar a la gente que tiene que pedir la cabeza de la presidenta. Este es el momento. Y de una forma o de otra no vamos a dejarlo pasar.
-No veo que se pueda salir bien parado del congreso.
Se hizo un prolongado silencio. Los hombres se desplomaron en los sillones y fijaron la mirada en algún lugar del piso.
-Fiscal debo comunicarle que como están las cosas deberemos ir al plan B. Nuestro hombre confirmó los temores previos-
El fiscal levantó la cabeza y lo miró fijamente.
-¿Plan B? ¿a qué se refiere?
-Bueno, usted sabía que se podría llegar a esto. Siempre supo lo que arriesgaba y lo que estaba en juego. Y no podemos tolerar un fracaso.
El fiscal bajó nuevamente la cabeza como comprendiendo lo que se venía. Cuando levantó la vista, tenía los ojos rojos y húmedos.
-¿Qué debo hacer?
-Para eso le proporcionamos la pistola. Es buena, silenciosa y efectiva.
-¿No tengo chances?
-No. O lo hace usted o lo hacemos nosotros. Si lo tenemos que hacer nosotros vamos a tener que cubrirnos y tal vez con alguno más de su familia también por una cuestión de coartada ¿me entiende?. Por otra parte es un procedimiento sucio. Siempre quedan rastros. Se nos complica hacerlo antes del lunes, pero si hay que hacerlo….
-Con mi familia no!!! ni se les ocurra!!! Gritó desencajado el fiscal – No pueden ser tan hijos de puta. Yo siempre estuve coordinando y colaborando con ustedes. No puede ser. Esto no puede ser…-balbuceaba.
-Hasta aquí su trabajo fue importante. Ahora y visto como se están dando los hechos lo único que nos sirve es….¿como decirlo?…. Su desaparición física. Su suerte está echada. Y ya no tengo más tiempo, tengo que comunicar que usted va a cumplir con su deber. Adiós fiscal, haga bien las cosas, mañana por la mañana lo llamará su madre y espero que no conteste.
La puerta se cerró detrás del mensajero de la muerte. El fiscal se tiró sobre el sillón y se cubrió la cara con las manos. Su cabeza era un amasijo de imágenes y sensaciones. Le dolía. Sus sienes latían ferozmente al igual que su corazón que amenazaba con aturdirlo. Quiso levantarse pero no tuvo fuerzas. Ahí quedó por horas. El tiempo era un río viscoso que corría pesadamente y se le metía por los ojos, las orejas y salía por su boca deslizándose hasta sus pies. Pronto sintió que estaba fuera de su cuerpo, que se elevaba y miraba con lástima ese organismo vencido. Un paño blanco planeó lentamente hasta depositarse en el piso. “Alguien tiró la toalla”, pensó el fiscal.
Buscó la pistola que aun tenía en el bolsillo del saco y se dirigió al baño. Se miró al espejo y vio que había envejecido años. Se lavó la cara transpirada, se pasó rápidamente un peine por sus cabellos y por última vez sonrió.
El disparo fue certero y silencioso. Era una buena pistola, tal como le habían dicho.
La noticia causó conmoción. El hombre de poder y los agentes salieron al balcón del departamento de la zona norte a ver como la multitud ganaba las calles mostrando su odio contra el gobierno, su indignación por tan espantoso asesinato, contra la corrupción y la dictadura. Una amplia sonrisa llenó sus rostros mientras brindaban.
– Señores, la bomba finamente explotó- celebró el hombre de poder o lo que es lo mismo del multimedio – Las esquirlas caerán para todos lados pero principalmente para el oficialismo. Las dudas y la impunidad finalmente serán nuestra mejor arma. Nos encargaremos de que la realidad se ajuste a la frondosa imaginación de nuestros periodistas, fotógrafos, dibujantes, publicistas y camarógrafos y que llene las cabecitas de este pueblo que quiere un país serio. Levanten sus burbujeantes copas, ¡Au revoir le populisme!
Etiquetas:
Alberto Hernández,
Argentina,
CIA,
fiscal,
golpe blando,
golpe de estado,
imperialismo,
Mosad,
Nisman,
Salinas
sábado, 14 de febrero de 2015
Defendamos la democracia, la Constitución y al legítimo gobierno nacional
Buenos Aires, 14 de
febrero de 2015
Defendamos
la democracia, la Constitución y al legítimo gobierno nacional
Comisión de Estudios
Estratégicos del Partido Humanista
Está en marcha un nuevo
intento de golpe de Estado contra el gobierno constitucional de nuestro país,
Argentina.
Los factores de poder
funcionales al imperialismo, al colonialismo y al capital financiero
transnacional pretenden destituir al gobierno legítimo y quieren hacerlo antes
de las elecciones nacionales de este año. Es en este marco que se inscribe el
inaudito hecho protagonizado por un ignoto fiscal federal en el día de la
fecha. Gerardo Pollicista intenta dar curso a la demanda que supuestamente
hubiera presentado el fallecido fiscal Alberto Nisman cuando jueces y juristas
de prestigio internacional la han desestimado por incongruente e improcedente.
Este nuevo actor pide el enjuiciamiento de la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner, el canciller Héctor Timmerman y otros funcionarios del gobierno por
hechos que, de probarse, no constituyen delito. Este esperpento jurídico no
prosperará pero llenará páginas de la prensa canalla en franca campaña política
opositora al gobierno.
En este nuevo intento
golpista confluyen intereses de las grandes potencias occidentales, de la banca internacional y de la oligarquía
agropecuaria y sectores empresariales de Argentina. Esos grupos sediciosos
actúan en el convencimiento de que, cualquieras sean los candidatos a
presidente, el actual gobierno tendrá continuidad por otros cuatro años.
Para consumar su infamia,
tienen el apoyo del oligopolio de prensa, de la corporación judicial y de
políticos serviles, todos ellos comprados por monedas o por “un minuto de
fama”.
Exhortamos a defender la
libertad, la democracia, la constitución y al gobierno legítimo como lo hicimos
desde el Partido Humanista, junto a otros partidos y organizaciones, frente a
los actos sediciosos en “semana santa” de 1987 y a los que se sucedieron.
Asimismo, alertamos a la CELAC y a UNASUR, como así también a los organismos que integran el Movimiento Humanista a no caer en la desinformación de la prensa internacional aliada a los desestabilizadores de Argentina. Estamos convencidos de que este intento está vinculado al frustrado golpe de estado denunciado por el gobierno de Venezuela en el día de ayer.
Quienes firmamos este
llamamiento somos militantes del PH que en distintas ocasiones desempeñamos
funciones en el Consejo Nacional argentino, en Consejos Provinciales y en la
Internacional Humanista.
Comisión
de Estudios Estratégicos: Luis Ammann, Jorge D'Alesio, Nélida Rey, Guillermina
Noro, Gabriel Serra, Héctor Serenelli, Carlos Luciani, Sol Toledo.
Etiquetas:
Argentina,
banqueros,
capitalismo,
CFK,
imperialismo,
Internacional,
Luis Ammann,
militancia,
NATO,
OTAN,
Partido Humanista,
prensa,
Unasur
martes, 20 de enero de 2015
El sufrimiento del otro
Viendo
la TV, viendo a los alcahuetes de embajada, a los subordinados de las
corporaciones, a los hipócritas de siempre lamentarse públicamente, simular
indignación e incluso llorar por la muerte de uno de ellos, empleado inepto, recuerdo
a quienes tenían que llorar a puertas cerradas, incluso solos, solas...
Recuerdo a quienes al día siguiente tenían que volver a sus trabajos, a sus
estudios, como si no hubiera pasado nada. Recuerdo a quienes al salir de su
vivienda y cruzarse con un vecino debían saludarlo con perfecta normalidad, sin
mostrar ninguna tristeza ni alteración. Recuerdo que casi nunca hubo velatorios
ni homenajes ni notas en la radio ni en la TV, y mucho menos protestas,
denuncias públicas ni cuestionamientos a los gobernantes. A lo sumo algún
comentario malintencionado como “algo habrá hecho” o en un diario un escueto
"En el día de ayer fue abatido...".
Pero
eso ocurría muy rara vez, lo común era la censura total y el sufrimiento a
puertas cerradas.
Vi
ese sufrimiento silencioso, en una oficina en la que trabajaba. Sentí la
impotencia del otro y la propia. No puedo agregar más nada.
Jorge D'Alesio, 20.01.15
Etiquetas:
Argentina,
capitalismo,
militancia,
Nisman,
verdad,
víctimas,
violencia
viernes, 19 de diciembre de 2014
19 y 20 de diciembre de 2001
19 y 20 de diciembre de 2001, crónica de esa calurosa noche (escrita por Martin Garcia):
https://www.facebook.com/pages/Agrupaci%C3%B3n-Oesterheld/217101885160565
Agrupación
Oesterheld ha compartido la foto de Carlos Martin
Garcia.
-Con la cabeza de los dirigentes-
LA NOCHE DE LAS CACEROLAS ABOLLADAS
Si este no es el pueblo el pueblo ¿donde esta?
Por Martin Garcia
Apenas termino el mensaje grabado de Fernando De la Rua anunciando el establecimiento del Estado de Sitio el pueblo comenzó a participar activamente en una protesta inédita que surgía como agua de manantial por los barrios de la Capital Federal.
Comenzaron a escucharse los golpes de las cucharas sobre las cacerolas y se iban sumando de uno en uno desde cada balcón, cada cocina, cada living de los departamentos hasta llegar a la calle.
Así los vecinos comenzaron a reunirse alrededor de una decisión colectiva -Había que sacar a Cavallo del gobierno y también ¿porque no? al presidente de la Nación.
Había que terminar con cuatro años de problemas crecientes, con un año de hiper recesión y mil conflictos por la decadencia económica de la vida cotidiana, de la esperanza, del panorama laboral, comercial, estudiantil, del progreso, del futuro, que parecía un desastre absoluto y finalmente, con 30 días agotadores donde no solo nos dábamos cuenta (ya en forma clara) que nos robaban sino que les teníamos que dejar el dinero en la cuenta para que robaran tranquilos a fin de pagar y garantizar el pago de los servicios de la deuda externa.
Así comenzó una conversación entre los medios que se despedían de la audiencia hasta volver a mirar hacia afuera, y tener que apostar móviles y comenzar una sesión de televisión espontánea alrededor de una marcha que comenzaba a surgir desde los barrios.
La misma gente que había enfrentado a Menem en las urnas, que había apoyado al Chacho y que había votado por la Alianza y por De La Rua, venia a decir que ya no quería mas lola.
La clase media comenzó a marchar por las avenidas rumbo a la Plaza de Mayo.
Yo me fui con mi hijo Andrés, que horas antes me había avisado que-si se hacia algo -quería venir conmigo a la Plaza y así salimos y comenzamos a caminar por la avenida Corrientes.
Apenas pisamos la avenida vimos una marea humana que bajaba desde lejos y también un mar de gente que desfilaba adelante nuestro rumbeando para la avenida Pueyrredón, para la avenida Callao, para la 9 de Julio.
La gente tenia un promedio de edad bastante joven, de cada diez, ocho tenían la edad de mi hijo y dos, la mía.
Eran jóvenes comunes que sufrían en la facultad, buscando un laburo sin mucha suerte, haciendo cola en las embajadas de otros países para ver que pintaba, chicos que cadeteaban, repartían volantes por unos pesos diarios, pibes que trabajaban sin esperanza en el comercio del viejo, que veían caer la economía familiar, veían echar a sus padres del trabajo o que se habían refugiado en una pensión de estudiantes, con una cervecita light en el barrio, los jueves y viernes a la noche, quizás los sábados y domingos, también, o que estaban a pleno en un empleo, con mucho miedo de ser echados, con muchos quilombos para llegara fin de mes,, con serios problemas para pagar la matricula de la facultad, el medico de sus pibes chiquitos.
Pero no había solo jóvenes, también -las chicas- del ministerio, de la peluquería, las manicuras, las señoras del barrio que saludaban desde las ventanas o los balcones, porque caminar no podían pero veían televisión y salían a la ventana a ver pasar la gente, tomar un poco de aire fresco, escribir y exhibir un cartel de papel escrito con marcador que decía RENUNCIO CAVALLO, y desplegar una bandera argentina.
A medio camino nos avisaron que había palos, gases y represión en la Plaza de Mayo así que, en Callao, doblamos para el Congreso !
Lo veo a Carlos Mirsson -el de FM Tango- pasar con su señora e hija con una bandera en su coche, tocando la bocina como en un campeonato mundial.
A medida que nos acercábamos, se caminaba mas despacio y con una columna mas compacta.
Algunas mamas jóvenes caminaban con el cochecito de sus bebes y con sus bebes adentro, lo mas campantes. (se veía que la única vez que habían salido de marcha era por el San Lorenzo de Tinelli, el Boca de Bianchi o el Ríver de Ramón).
Cuando llegamos al Congreso vimos esa excepcional imagen de la escalinata del Congreso llena de gente, de chicos, con la camiseta del seleccionado de futbol de Argentina en la mano, revoleándola como Soledad al poncho, mientras cantaban –¡Ohhh Argentina, es un sentimiento, no puedo parar Ole olé ole olé ole olé ola, Ole olé ole ola ¡cada día te quiero maaaas!
Era un sentimiento emocionante, por allí pasaban las parejitas que venían de hacer el amor, con al cara radiante y cierto recato en el entrelazar de sus manos, alguna intrigante señorita con un galán pintón al lado irrumpía insinuante como en un desfile de modas, por entre las petisas y las chicas del barrio que, pancita afuera, no dudaban en bailar y pegarle a la tapa de la cacerola, ya bastante abollada, con el cucharón de plástico negro.
¡Hacia rato que no veía tantas mujeres hermosas en un solo lugar, radiantes entre el calor, la alegría de compartir esa misa alegre y gratificante, que sucedía en la Plaza de los Dos Congresos, en un nosotros al mismo tiempo ignoto y sin embargo con la presencia plena de cada uno de los protagonistas que estaban haciendo la historia.
-¿Te das cuenta porque militabamos en los ´70? le dije a mi hijo mientras le señalaba una señora muy bien producida, que pasaba !
¡La militancia es la vida misma!
Se daba esa impronta descarada y cómoda a la vez de los muchachos en sandalias y bermudas, pelo rasante, casi pelados y chivita en la barbilla, dándole con ansias a los bombos que construían con los tachos de basura plásticos de esos que suelen estar en las columnas del alumbrado.
Paraban cuando alguien los llamaba al celular, aunque no escuchaban nada con ese griterío alegre.
Mas tarde los que le daban a los bombos eran un poco mas punk, mas heavy y los bombos ya era latas mas grosas y los palos daban gusto, y la pinta de los tipos pedía a gritos camisetas por lo menos de Riff.
No había banderas partidarias y lo mas probable es que la misma gente no las permitiera, tampoco, la política partidaria se había quedado sin respuestas y el 60 % de los votantes habían votado cualquier otra cosa menos a los partidos políticos tradicionales o no, pero se podían ver agitar las banderolas de las murgas, ora verdes, ora celeste y blancas, con un tipo de despliegue que solo se aprende en las fiestas del barrio.
Si este no es el Pueblo, el Pueblo ¿donde está?
-El que no salta ¡es un botón!, el que no salta ¡es un botón!, le da la banda de la escalinata y los que están sobre Entre Ríos acompañan y también lo hacen como una oleada mejicana los de la escalinata y el patio y bandeja de la plaza de enfrente.
Hay paz, cordialidad, convivencia, incluso entre no iguales, a algunos se les ve San Isidro en sus camisetas de la UAR, a otros se le adivina el conventillo, la piecita en la pensión, todos cantan, saltan, y se alegran.
¡Cavallo, hijo de puta, la puta queteparió!
En Europa nace el euro uno a uno con el dólar y a cada Banco que tenga un dólar billete le van a permitir emitir siete euros, así que se llevaron todo y lo multiplicaron por siete.
¿Los argentinos?
¡Que se jodan por boludos! ¡Chupete, hijo de puta, la puta que te parió, chupete hijo de puta, laputaquetepariooo!
¡Menem, compadre, la concha de tu madre! No se salva nadie.
Hay una mirada iluminada en algunos mas grandes, unos piensan que están viviendo el 17 de octubre del que les hablaba Castiñeira de Dios o Fermín Chávez o del que escribían Jauretche o Puiggros, otros se remiten a la movida popular del felices pascuas cuando al civilidad se enfrento con la pretensión castrense.
Cada uno se daba cuenta, a su manera, del momento histórico que estaban viviendo.
Los pibes también, porque cada tanto aplaudian a rabiar y todos aplaudian a rabiar y se premiaban y festejaban el estar juntos, el haber irrumpido en la escena política sin deberle nada a nadie.
Bueno, no tanto, pero si festejaban que por fin no se diría de los argentinos que tenían jugo de tomates frío en las venas, que el pueblo se la comía que era demasiado pacifico y no reaccionaba ¡Minga! Aquí están.¡Chupate esta mandarina!
Dimos una vuelta, yo le decia a mi hijo que siempre hay que dar una vuelta a ver que hay por ahí, como son los grupos, en que clima andan, quienes están, algún amigo, algún compañero, para charlar, comentar la jornada de lucha.
Por ahi estaban Eduardo Jozami, el periodista Alberto Dearriba, Juan Carlos del Bello con su familia, Carlitos Carcavallo del PAMI, Juan Carlos Shmid el secretario general del sindicato de Dragado, miembro del GOU de Moyano, quien representara al Polo Social de Farinello en Santa Fe; el famoso director cinematográfico Nicolás Sarquís, organizador del festival Contracampo que nos hizo conocer los directores de cine iraníes, yugoslavos, serbios, etc; Eduardo Lopez del Sindicato del Seguro rodeado de hijos y de compañeros de coro; Emilio del Guercio el legendario músico de Aquelarre y Almendra que venia de Plaza de Mayo; Juan Ale, un joven dirigente del peronismo porteño relacionado con la temática indígena y religiosa hablando a viva voz con compañeros y compañeros en la esquina de Rivadavia y Callao, Alberto Liparelli, el matemático.
Ahora viene otro saltito de la hinchada ¡El que no salta es un ingles! ¡El que no salta es un ingles!
Y aparece una calavera grande y atractiva.
Le dejan el paso a una madre de Plaza de Mayo y los jóvenes le abren paso, la aplauden. ¿Que aplauden?
Aplauden la consecuencia, la firmeza de su lucha, su autoridad moral.
Aplauden a sus hijos combatientes, los desaparecidos.
Respeto y honor para ellos, parecen decir al abrirle el paso a la madre de pañuelito blanco y mirada adusta.
Ahí llegan el gran Pocho Dasso, que vivía en mi barrio y Federico Sironi, el poeta, que preside una asociación de libreros del Parque Rivadavia y que hace poco presento un libro suyo en ese bar y librería erótica que se llama ¡Audaz se eleva!
Me cuentan de la goma de plaza de Mayo, de los gases lacrimógenos, de que estaba todo bien, en paz y que de repente ¡zas!
Que estaban el Barba Gutiérrez, el recientemente elegido diputado nacional por el POLO de Farinello, el de la UOM de Quilmes y lo vio en la refriega.
Botellas de agua, de coca, alguna de vinito, que queda en el piso, ¡Ya son varias horas!
El 101 esta con pantalon corto y sandalias, gorro con vicera, un arito, una barbita rala, un ombligo afuera.
-¡Que boooludo, que boooludo! El-estado-de-sitio ¡se lo meten en el cuuulooo! ¡Queeee boludo! ¡Queeee boludooo!...aplausos, unánimes, fuertes, de fiesta.
Fiesta de estar juntos, de estar ahi, de no quedarse mas mordiendose un labio y diciendo este pais de m...ahora parecen estar orgullosos.
Las chicas del ministerio se ríen,
¡Cuanto hacia que no festejaban algo!
¡Y hay tantos chicos lindos!
Pero todo en familia.
Por ahi nos queremos ir son como las tres de la madrugada ya!
Decimos -si esto sigue y hacen el enlace con los de la mañana, hasta que De La Rua no renuncie ¡no paran!
Un par se pelea nosesabe por que.
Uno de cola de caballo gris, ya y el otro mas petiso con una botella en la mano.
Se trenzan un par de veces. Están bajo una bandera que parece decir PCR, con otra gente.
Se vuelven a enfrentar como dos cabras.
Uno se cae al suelo y el otro lo patea.
A nadie parece pasarle nada de ellos dos.
¿Sera una pelea en serio o habrá que pensar que quieren comenzar algún clima de intranquilidad para que los -chicos- se vayan a sus casitas.
Cuando me quiero volver, me detengo un poco, no deja de venir gente nueva en oleadas.
Siguen viniendo, y siguen y siguen.
Algunos se han ido a dormir ya , pero la gente se renueva como un río manso y fresco.
Por ahí algunos dicen que hay no se que problema donde y me perece ver algún movimiento mas adentro de la misma plaza, como un desplazarse de alguna gente a otro ritmo ¡Hemos estado en tantas plazas!
Lo veo al pibe medio dormido y lo invito a irse a casa.
Agarra enseguida. Mañana tiene que laburar temprano.
A media cuadra por Callao, yendo hacia Bartolomé Mitre lo veo venir al periodista Miguel Bonasso rumbo al Congreso con su esposa, compañera, al lado, a paso vivo. Nos saludamos, sonrientes.
El sabe y yo se y ambos sabemos que el otro sabe que es un día histórico.
Una pueblada histórica mas legal a la noche, mas desesperada durante el día en los saqueos.
Mas dolorosa.
Histórica en ambos casos, incluso, quizás aun mas histórica durante la noche, sin desmerecer.
Es en relación a lo esperado y a lo inesperado. ¡Toda una pueblada como en los sueños cuando el pueblo se decidía y haría ¡tronar el escarmiento!
Vemos cruzarse un 64 y unos pibes correrlo. Les paran. Atrás vamos nosotros, ese bondi nos deja bien, nos ahorra caminar como ¡12 cuadras!
Alcanzo a ver a los que vienen en nuestro reemplazo.
Una combi con tres monos arriba con banderas argentinas y esos mástiles de caño de PVC de cañería que son flexibles y poderosos.
Blanden las banderas y los tres parecen una foto, la de esa estatua de los americanos plantando la bandera en una colina en la 2ª guerra mundial.
Estamos bien representados, mas allá se viene otra marea.
Son los que nos han visto por TV y quieren sumarse.
Vienen de todos los barrios. No se quieren quedar afuera.
Hay mucha gente sana aquí. Pibes buenos. Gente normal de Buenos Aires.
Toda esa onda juvenil de los recitales, del barrio, de la facu, de la oficina.
Han decidido largar la cola de la embajada y pelear por lo suyo, no dejarse tocar mas el culo, no permitir que se utilice mal esta Democracia que aman y les pertenece como a nosotros que peleamos tanto por conseguirla.
Ellos saben que a nosotros no nos fue bien, saben que no repetirían, pero también saben que son hijos de tigres, que son tranqui, pero no comen vidrio, que no les va ser corderos, que no están dispuestos a fracasar sin pelear por lo suyo, en la misma lucha que fue nuestra y de los chicos de los lápices y de los 30.000 desaparecidos, aunque haya tantas diferencias, pero sienten la camiseta como en las tardes de Verón, del Piojo, de Caniggia y Maradona y saben que con este equipo la podemos pelear.
Hacia rato que no veía tantas cacerolas hechas bolsa de tanto pegarles.
Cada chica, cada chico, cada gorda, cada señora, cada señor de su casa., con su cacerola abollada, que ha venido aquí para darle al parche, para hacerla sonar, para decir ¡presente!
Es un río que no cesa, que manda y manda soldados para la causa, miles de personas que se han dado cita con la historia, espontáneamente y que luego de esta jornada inolvidable, tendrán un espíritu de cuerpo y una idea del poder de conjunto nuevas, que cambiara la relación de fuerzas entre los argentinos por muchas décadas.
Ya cayo Cavallo, ahora irán por De La Rua y después por el que quiera repetir.
MG/
20/12/01-04 AM
PD: Visto a la distancia, podría decir que en esos días nacía la Revolución del Bicentenario que estamos viviendo a pleno desde entonces: La Revolución peronista de Néstor Kirchner y Cristina. El avance constante del pueblo y de la Patria Grande del Movimiento Nacional, Popular y Democrático de Liberación Nacional y Social. MG
LA NOCHE DE LAS CACEROLAS ABOLLADAS
Si este no es el pueblo el pueblo ¿donde esta?
Por Martin Garcia
Apenas termino el mensaje grabado de Fernando De la Rua anunciando el establecimiento del Estado de Sitio el pueblo comenzó a participar activamente en una protesta inédita que surgía como agua de manantial por los barrios de la Capital Federal.
Comenzaron a escucharse los golpes de las cucharas sobre las cacerolas y se iban sumando de uno en uno desde cada balcón, cada cocina, cada living de los departamentos hasta llegar a la calle.
Así los vecinos comenzaron a reunirse alrededor de una decisión colectiva -Había que sacar a Cavallo del gobierno y también ¿porque no? al presidente de la Nación.
Había que terminar con cuatro años de problemas crecientes, con un año de hiper recesión y mil conflictos por la decadencia económica de la vida cotidiana, de la esperanza, del panorama laboral, comercial, estudiantil, del progreso, del futuro, que parecía un desastre absoluto y finalmente, con 30 días agotadores donde no solo nos dábamos cuenta (ya en forma clara) que nos robaban sino que les teníamos que dejar el dinero en la cuenta para que robaran tranquilos a fin de pagar y garantizar el pago de los servicios de la deuda externa.
Así comenzó una conversación entre los medios que se despedían de la audiencia hasta volver a mirar hacia afuera, y tener que apostar móviles y comenzar una sesión de televisión espontánea alrededor de una marcha que comenzaba a surgir desde los barrios.
La misma gente que había enfrentado a Menem en las urnas, que había apoyado al Chacho y que había votado por la Alianza y por De La Rua, venia a decir que ya no quería mas lola.
La clase media comenzó a marchar por las avenidas rumbo a la Plaza de Mayo.
Yo me fui con mi hijo Andrés, que horas antes me había avisado que-si se hacia algo -quería venir conmigo a la Plaza y así salimos y comenzamos a caminar por la avenida Corrientes.
Apenas pisamos la avenida vimos una marea humana que bajaba desde lejos y también un mar de gente que desfilaba adelante nuestro rumbeando para la avenida Pueyrredón, para la avenida Callao, para la 9 de Julio.
La gente tenia un promedio de edad bastante joven, de cada diez, ocho tenían la edad de mi hijo y dos, la mía.
Eran jóvenes comunes que sufrían en la facultad, buscando un laburo sin mucha suerte, haciendo cola en las embajadas de otros países para ver que pintaba, chicos que cadeteaban, repartían volantes por unos pesos diarios, pibes que trabajaban sin esperanza en el comercio del viejo, que veían caer la economía familiar, veían echar a sus padres del trabajo o que se habían refugiado en una pensión de estudiantes, con una cervecita light en el barrio, los jueves y viernes a la noche, quizás los sábados y domingos, también, o que estaban a pleno en un empleo, con mucho miedo de ser echados, con muchos quilombos para llegara fin de mes,, con serios problemas para pagar la matricula de la facultad, el medico de sus pibes chiquitos.
Pero no había solo jóvenes, también -las chicas- del ministerio, de la peluquería, las manicuras, las señoras del barrio que saludaban desde las ventanas o los balcones, porque caminar no podían pero veían televisión y salían a la ventana a ver pasar la gente, tomar un poco de aire fresco, escribir y exhibir un cartel de papel escrito con marcador que decía RENUNCIO CAVALLO, y desplegar una bandera argentina.
A medio camino nos avisaron que había palos, gases y represión en la Plaza de Mayo así que, en Callao, doblamos para el Congreso !
Lo veo a Carlos Mirsson -el de FM Tango- pasar con su señora e hija con una bandera en su coche, tocando la bocina como en un campeonato mundial.
A medida que nos acercábamos, se caminaba mas despacio y con una columna mas compacta.
Algunas mamas jóvenes caminaban con el cochecito de sus bebes y con sus bebes adentro, lo mas campantes. (se veía que la única vez que habían salido de marcha era por el San Lorenzo de Tinelli, el Boca de Bianchi o el Ríver de Ramón).
Cuando llegamos al Congreso vimos esa excepcional imagen de la escalinata del Congreso llena de gente, de chicos, con la camiseta del seleccionado de futbol de Argentina en la mano, revoleándola como Soledad al poncho, mientras cantaban –¡Ohhh Argentina, es un sentimiento, no puedo parar Ole olé ole olé ole olé ola, Ole olé ole ola ¡cada día te quiero maaaas!
Era un sentimiento emocionante, por allí pasaban las parejitas que venían de hacer el amor, con al cara radiante y cierto recato en el entrelazar de sus manos, alguna intrigante señorita con un galán pintón al lado irrumpía insinuante como en un desfile de modas, por entre las petisas y las chicas del barrio que, pancita afuera, no dudaban en bailar y pegarle a la tapa de la cacerola, ya bastante abollada, con el cucharón de plástico negro.
¡Hacia rato que no veía tantas mujeres hermosas en un solo lugar, radiantes entre el calor, la alegría de compartir esa misa alegre y gratificante, que sucedía en la Plaza de los Dos Congresos, en un nosotros al mismo tiempo ignoto y sin embargo con la presencia plena de cada uno de los protagonistas que estaban haciendo la historia.
-¿Te das cuenta porque militabamos en los ´70? le dije a mi hijo mientras le señalaba una señora muy bien producida, que pasaba !
¡La militancia es la vida misma!
Se daba esa impronta descarada y cómoda a la vez de los muchachos en sandalias y bermudas, pelo rasante, casi pelados y chivita en la barbilla, dándole con ansias a los bombos que construían con los tachos de basura plásticos de esos que suelen estar en las columnas del alumbrado.
Paraban cuando alguien los llamaba al celular, aunque no escuchaban nada con ese griterío alegre.
Mas tarde los que le daban a los bombos eran un poco mas punk, mas heavy y los bombos ya era latas mas grosas y los palos daban gusto, y la pinta de los tipos pedía a gritos camisetas por lo menos de Riff.
No había banderas partidarias y lo mas probable es que la misma gente no las permitiera, tampoco, la política partidaria se había quedado sin respuestas y el 60 % de los votantes habían votado cualquier otra cosa menos a los partidos políticos tradicionales o no, pero se podían ver agitar las banderolas de las murgas, ora verdes, ora celeste y blancas, con un tipo de despliegue que solo se aprende en las fiestas del barrio.
Si este no es el Pueblo, el Pueblo ¿donde está?
-El que no salta ¡es un botón!, el que no salta ¡es un botón!, le da la banda de la escalinata y los que están sobre Entre Ríos acompañan y también lo hacen como una oleada mejicana los de la escalinata y el patio y bandeja de la plaza de enfrente.
Hay paz, cordialidad, convivencia, incluso entre no iguales, a algunos se les ve San Isidro en sus camisetas de la UAR, a otros se le adivina el conventillo, la piecita en la pensión, todos cantan, saltan, y se alegran.
¡Cavallo, hijo de puta, la puta queteparió!
En Europa nace el euro uno a uno con el dólar y a cada Banco que tenga un dólar billete le van a permitir emitir siete euros, así que se llevaron todo y lo multiplicaron por siete.
¿Los argentinos?
¡Que se jodan por boludos! ¡Chupete, hijo de puta, la puta que te parió, chupete hijo de puta, laputaquetepariooo!
¡Menem, compadre, la concha de tu madre! No se salva nadie.
Hay una mirada iluminada en algunos mas grandes, unos piensan que están viviendo el 17 de octubre del que les hablaba Castiñeira de Dios o Fermín Chávez o del que escribían Jauretche o Puiggros, otros se remiten a la movida popular del felices pascuas cuando al civilidad se enfrento con la pretensión castrense.
Cada uno se daba cuenta, a su manera, del momento histórico que estaban viviendo.
Los pibes también, porque cada tanto aplaudian a rabiar y todos aplaudian a rabiar y se premiaban y festejaban el estar juntos, el haber irrumpido en la escena política sin deberle nada a nadie.
Bueno, no tanto, pero si festejaban que por fin no se diría de los argentinos que tenían jugo de tomates frío en las venas, que el pueblo se la comía que era demasiado pacifico y no reaccionaba ¡Minga! Aquí están.¡Chupate esta mandarina!
Dimos una vuelta, yo le decia a mi hijo que siempre hay que dar una vuelta a ver que hay por ahí, como son los grupos, en que clima andan, quienes están, algún amigo, algún compañero, para charlar, comentar la jornada de lucha.
Por ahi estaban Eduardo Jozami, el periodista Alberto Dearriba, Juan Carlos del Bello con su familia, Carlitos Carcavallo del PAMI, Juan Carlos Shmid el secretario general del sindicato de Dragado, miembro del GOU de Moyano, quien representara al Polo Social de Farinello en Santa Fe; el famoso director cinematográfico Nicolás Sarquís, organizador del festival Contracampo que nos hizo conocer los directores de cine iraníes, yugoslavos, serbios, etc; Eduardo Lopez del Sindicato del Seguro rodeado de hijos y de compañeros de coro; Emilio del Guercio el legendario músico de Aquelarre y Almendra que venia de Plaza de Mayo; Juan Ale, un joven dirigente del peronismo porteño relacionado con la temática indígena y religiosa hablando a viva voz con compañeros y compañeros en la esquina de Rivadavia y Callao, Alberto Liparelli, el matemático.
Ahora viene otro saltito de la hinchada ¡El que no salta es un ingles! ¡El que no salta es un ingles!
Y aparece una calavera grande y atractiva.
Le dejan el paso a una madre de Plaza de Mayo y los jóvenes le abren paso, la aplauden. ¿Que aplauden?
Aplauden la consecuencia, la firmeza de su lucha, su autoridad moral.
Aplauden a sus hijos combatientes, los desaparecidos.
Respeto y honor para ellos, parecen decir al abrirle el paso a la madre de pañuelito blanco y mirada adusta.
Ahí llegan el gran Pocho Dasso, que vivía en mi barrio y Federico Sironi, el poeta, que preside una asociación de libreros del Parque Rivadavia y que hace poco presento un libro suyo en ese bar y librería erótica que se llama ¡Audaz se eleva!
Me cuentan de la goma de plaza de Mayo, de los gases lacrimógenos, de que estaba todo bien, en paz y que de repente ¡zas!
Que estaban el Barba Gutiérrez, el recientemente elegido diputado nacional por el POLO de Farinello, el de la UOM de Quilmes y lo vio en la refriega.
Botellas de agua, de coca, alguna de vinito, que queda en el piso, ¡Ya son varias horas!
El 101 esta con pantalon corto y sandalias, gorro con vicera, un arito, una barbita rala, un ombligo afuera.
-¡Que boooludo, que boooludo! El-estado-de-sitio ¡se lo meten en el cuuulooo! ¡Queeee boludo! ¡Queeee boludooo!...aplausos, unánimes, fuertes, de fiesta.
Fiesta de estar juntos, de estar ahi, de no quedarse mas mordiendose un labio y diciendo este pais de m...ahora parecen estar orgullosos.
Las chicas del ministerio se ríen,
¡Cuanto hacia que no festejaban algo!
¡Y hay tantos chicos lindos!
Pero todo en familia.
Por ahi nos queremos ir son como las tres de la madrugada ya!
Decimos -si esto sigue y hacen el enlace con los de la mañana, hasta que De La Rua no renuncie ¡no paran!
Un par se pelea nosesabe por que.
Uno de cola de caballo gris, ya y el otro mas petiso con una botella en la mano.
Se trenzan un par de veces. Están bajo una bandera que parece decir PCR, con otra gente.
Se vuelven a enfrentar como dos cabras.
Uno se cae al suelo y el otro lo patea.
A nadie parece pasarle nada de ellos dos.
¿Sera una pelea en serio o habrá que pensar que quieren comenzar algún clima de intranquilidad para que los -chicos- se vayan a sus casitas.
Cuando me quiero volver, me detengo un poco, no deja de venir gente nueva en oleadas.
Siguen viniendo, y siguen y siguen.
Algunos se han ido a dormir ya , pero la gente se renueva como un río manso y fresco.
Por ahí algunos dicen que hay no se que problema donde y me perece ver algún movimiento mas adentro de la misma plaza, como un desplazarse de alguna gente a otro ritmo ¡Hemos estado en tantas plazas!
Lo veo al pibe medio dormido y lo invito a irse a casa.
Agarra enseguida. Mañana tiene que laburar temprano.
A media cuadra por Callao, yendo hacia Bartolomé Mitre lo veo venir al periodista Miguel Bonasso rumbo al Congreso con su esposa, compañera, al lado, a paso vivo. Nos saludamos, sonrientes.
El sabe y yo se y ambos sabemos que el otro sabe que es un día histórico.
Una pueblada histórica mas legal a la noche, mas desesperada durante el día en los saqueos.
Mas dolorosa.
Histórica en ambos casos, incluso, quizás aun mas histórica durante la noche, sin desmerecer.
Es en relación a lo esperado y a lo inesperado. ¡Toda una pueblada como en los sueños cuando el pueblo se decidía y haría ¡tronar el escarmiento!
Vemos cruzarse un 64 y unos pibes correrlo. Les paran. Atrás vamos nosotros, ese bondi nos deja bien, nos ahorra caminar como ¡12 cuadras!
Alcanzo a ver a los que vienen en nuestro reemplazo.
Una combi con tres monos arriba con banderas argentinas y esos mástiles de caño de PVC de cañería que son flexibles y poderosos.
Blanden las banderas y los tres parecen una foto, la de esa estatua de los americanos plantando la bandera en una colina en la 2ª guerra mundial.
Estamos bien representados, mas allá se viene otra marea.
Son los que nos han visto por TV y quieren sumarse.
Vienen de todos los barrios. No se quieren quedar afuera.
Hay mucha gente sana aquí. Pibes buenos. Gente normal de Buenos Aires.
Toda esa onda juvenil de los recitales, del barrio, de la facu, de la oficina.
Han decidido largar la cola de la embajada y pelear por lo suyo, no dejarse tocar mas el culo, no permitir que se utilice mal esta Democracia que aman y les pertenece como a nosotros que peleamos tanto por conseguirla.
Ellos saben que a nosotros no nos fue bien, saben que no repetirían, pero también saben que son hijos de tigres, que son tranqui, pero no comen vidrio, que no les va ser corderos, que no están dispuestos a fracasar sin pelear por lo suyo, en la misma lucha que fue nuestra y de los chicos de los lápices y de los 30.000 desaparecidos, aunque haya tantas diferencias, pero sienten la camiseta como en las tardes de Verón, del Piojo, de Caniggia y Maradona y saben que con este equipo la podemos pelear.
Hacia rato que no veía tantas cacerolas hechas bolsa de tanto pegarles.
Cada chica, cada chico, cada gorda, cada señora, cada señor de su casa., con su cacerola abollada, que ha venido aquí para darle al parche, para hacerla sonar, para decir ¡presente!
Es un río que no cesa, que manda y manda soldados para la causa, miles de personas que se han dado cita con la historia, espontáneamente y que luego de esta jornada inolvidable, tendrán un espíritu de cuerpo y una idea del poder de conjunto nuevas, que cambiara la relación de fuerzas entre los argentinos por muchas décadas.
Ya cayo Cavallo, ahora irán por De La Rua y después por el que quiera repetir.
MG/
20/12/01-04 AM
PD: Visto a la distancia, podría decir que en esos días nacía la Revolución del Bicentenario que estamos viviendo a pleno desde entonces: La Revolución peronista de Néstor Kirchner y Cristina. El avance constante del pueblo y de la Patria Grande del Movimiento Nacional, Popular y Democrático de Liberación Nacional y Social. MG
Etiquetas:
19 y 20,
2001,
aniversario,
Argentina,
banqueros,
liberación,
libertad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


